LAS DOS BODAS DE LORCA: VIDA Y MUERTES DE UN POETA ESPAÑOL

 

Federico García Lorca acababa de colgar el teléfono. Le había contado a su amiga Margarita Xirgu el argumento de su próxima obra de teatro: se trataba de una noticia que había leído en la sección de sucesos del periódico “El Defensor de Granada”: El crimen de Níjar.

 

El suceso ocurrió el 22 de Julio de 1928 en el campo de Níjar (Almería). Según las costumbres de la época, en la madrugada de ese fatídico 22 de Julio se celebraría la anunciada boda de Francisca Cañadas Morales de 27 años, con Casimiro Pérez Pinos de 30.

 

Mientras las familias se esmeraban en ultimar los preparativos en el cortijo El Fraile, el tercer protagonista de esta historia de amor- Paco Montes, que sería la víctima de la tragedia-  acudía al cortijo para sumarse a la celebración mientras su cabeza no parada de darle vueltas a la idea de que esa noche perdería por completo a su prima Francisca, de quien estaba plenamente enamorado. Por su parte la propia Francisca había estado toda la vida enamorada de Paco aun estando este casado y con un hijo. Aprovechando las idas y venidas de los familiares, los amantes acordaron fugarse juntos esa misma noche, y en un descuido, salen del cortijo por una puerta trasera.

 

Huyen por el camino de Níjar con la intención de llegar hasta Almería. En medio de la noche, los amantes divisan dos bultos que se acercan por el camino. Paco Montes es atacado por la espalda y cae al suelo. La otra persona arrastra a Francisca por el vestido haciéndola caer también. Ya en el suelo, Paco lucha contra su agresor y Francisca es agarrada por el cuello por el otro sujeto. Suenan tres disparos y en el suelo, junto al camino, queda muerto Paco Montes mientras Francisca permanece desmayada. Los asesinos se dirigen al cortijo. Allí todo es confusión porque echan de menos a Francisca. Unas horas más tarde, un hermano de Paco, que regresaba a casa, encuentra el cadáver a un lado del camino.

 

A partir de aquí todo se acelera vertiginosamente. La Guardia civil se persona en el cortijo El Fraile y empieza a preguntar a todos los habitantes. Tras los primeros interrogatorios deciden detener a Francisca, al padre de ésta y al propio Casimiro Pérez. Se inicia la investigación ante el juez, y tras las declaraciones contradictorias de los implicados, se lleva a cabo un careo entre Francisca Cañadas y su propia hermana, Carmen Cañadas, que resulta clave para la solución del crimen. Horas más tarde el juez decide someter a careo con Francisca y a su cuñado- José Pérez Pino- que incapaz de soportar la presión, se derrumba y confiesa el crimen:

 

El arma utilizada se la había entregado a un amigo suyo para que la guardara. La persona que le acompañaba esa fatídica noche y que agredió a Francisca, fue su esposa Carmen Cañadas. Resuelto el crimen, José Pérez Pino fue condenado a siete años de prisión y Carmen Cañadas pasó unos meses en la cárcel por intentar estrangular a su hermana.

 

Francisca Cañadas se encerró a purgar su culpa en una casa situada en El Huálix, terrenos que heredó de su padre, donde murió con 81 años.

 

Estos fueron los hechos que inspiraron al poeta granadino a escribir una de las obras más importantes de la literatura española: Bodas de Sangre. Pero Lorca hizo una serie de cambios no sabemos si con el fin de dotar a su obra de mayor tragedia o de darle a la propia Francisca y a sí mismo un lugar que, por ser ellos como fueron, la vida no había conseguido otorgarles. Lo que sí encontraremos en Bodas de Sangre es la conjunción de sentimiento y pasiones muy humanas: amor, traición, instinto, honor y muerte. Todo ello también presente en la vida del propio Federico.

 

Bodas de Sangre es una obra poética y teatral que se centra en la vida de dos familias marcadas por la tragedia. De un lado están el Novio y la Madre, que ha perdido a su marido y a uno de sus hijos por culpa de la otra familia, los Félix. Esta otra familia tampoco goza de mucha felicidad porque Leonardo aún está enamorado de la Novia, una joven con la que estuvo saliendo durante tres años y que, estando casado y con un hijo, no había podido olvidar. La obra gira en torno al futuro matrimonio entre el Novio y la Novia y al drama que impedirá que este matrimonio llegue a una estabilidad. Y es que la Novia aún sigue enamorada de Leonardo al que vuelve a ver, después de mucho tiempo, el día de su boda.

 

Finalmente, el Novio y la Novia se casan, pero al poco rato la Novia y Leonardo se escapan para hacer realidad su sueño de estar juntos. El novio los persigue por el bosque y tras una dura lucha entre Leonardo y el Novio, los dos terminan muriendo apuñalados.

 

La Novia que siente que ya no tiene motivos para vivir, visita a la Madre y se pone en sus manos para que acabe con su vida. No quiere perdón pero sí que haga justicia. La Madre que no es capaz ni de tocarla, ya no tiene fuerzas nada más que para llorar al único hijo que le quedaba y que se ha ido.

 

Federico hace un retrato de Francisca muy alejado de la realidad. Mientras la Novia es una mujer hermosa y llena de virtudes, Francisca era conocida en Níjar como Paquita la Coja: Era fea, demasiado alta y delgada y arrastraba una invalidez que le había provocado su padre tras propinarle una paliza cuando tan sólo contaba con la edad de tres años.

 

 Como no “valía” para trabajar en el campo, pasó su juventud aprendiendo a coser, haciendo labores del hogar. Todo alejado de la vida que llevaban el resto de las mozas del pueblo. La tachaban de mujer “adelantada a su época” porque sabía leer y cuando le apetecía, subía a su caballo y se iba por los pueblos a los bailes y la fiesta sola. Siempre sola. Sola vivía un amor imposible con su primo hermano que terminó en tragedia y sola pasó el resto de su vida en las tierras que heredaría de su padre y que fueron el verdadero motivo de la muerte de su amado. Porque aunque Federico casó al Novio y a la Novia y tiñó el crimen de venganza pasional, la realidad es que el matrimonio se llevaba a cabo con el simple fin de que dos hermanos y dos hermanas juntaran tierras y fortuna.

 

Francisca pagó un alto precio por su libertad, su amor y su pasión. Tras la muerte de su amado se enterró en vida.

 

Federico también pagó en vida el precio de ser diferente, especial, hipersensible…Todos sabemos cómo terminó su vida, no ahondaremos más en ese tema. Pero sí me gustaría reflexionar sobre el enigmático título de su obra: ¿Bodas? ¿En plural? Tanto en la realidad como en la obra sólo se celebra una boda, pero en la vida real, en la vida de todos, hay dos bodas: Una con lo superficial, con lo carnal, con el cuerpo; otra con La Muerte, la gran señora, la que exige la verdad la que pide la sangre.

 

Y de nuevo “las dos orillas”, la de lo real, la historia de Paca, la obra de teatro, la vida de Lorca…

 

Y la de la verdad: la Muerte.

 

Y en ambos casos, el matrimonio se consuma.

 

Nos encontramos pronto aquí…al otro lado de la orilla.

 

 

 

2 comentarios en “LAS DOS BODAS DE LORCA: VIDA Y MUERTES DE UN POETA ESPAÑOL

  1. A pesar de que el autor tiene un punto de polémica, y todo el mundo parece querer decir muchas cosas de Lorca, este enfoque es un acierto. Buen caso y muy representativo del sentir “andaluz” de la época.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s