Retablo de las maravillas: Pascual o el nuevo Prometeo.

 

“Todas las vidas merecen ser contadas, incluidas aquellas que no son un modelo para imitar, sino para huir de él “.

Pascual nace en un pequeño pueblo de Badajoz dedicado a la agricultura allá por principios del siglo XX. Su vida está marcada por una infancia mísera y desgraciada. Sus progenitores son la primera herencia que le ha marcado.
Su padre, de origen portugués, era un hombre alto, gordo, alcohólico, duro y desesperado. Pascual le temía, pues le pegaba grandes palizas casi por cualquier motivo. Se dedicaba al contrabando y fue encarcelado durante bastante tiempo.
Su madre era una mujer alta y delgada y no gozaba de muy buena salud. Era alcohólica, violenta, malhablada, poco aseada e inculta. Vestía siempre de negro y recogía su enmarañado y escaso cabello en un moño encima de la cabeza. También ella maltrataba a Pascual. La convivencia entre ellos era imposible. Los malos tratos eran la moneda de cambio de la familia y la agresividad y la violencia fueron las primeras lecciones que aprendió Pascual.
Siendo aún pequeño, nace su hermana Rosario. Era a la persona que más quería, en la que más se apoyaba y a la que más defendía al mismo tiempo. Marcada también por la violencia, la pobreza y una infancia difícil, pronto abandona la casa, conoce a Paco López al que apodan El Estirao y ejerce la prostitución. Era una mujer lista, algo para nada bueno. La relación de Rosario con su chulo era destructiva. El Estirao vive de las mujeres y se cree superior a los demás. Por este y otros motivos, Pascual le odia profundamente.

Cuando tenía ya la edad de quince años nace otro hermano fruto de una relación extramatrimonial de la madre con un vecino del pueblo. Este nacimiento coincide con la muerte de su padre tras una dura enfermedad. Su hermano Mario tenía una incapacidad física y mental. Su nacimiento fue considerado un accidente así como su corta vida. Cuando aún no tenía diez años, muere ahogado en una tinaja de aceite. Su madre no va a llorar su muerte, no muestra dolor ni pena por la muerte del hijo y a Pascual se le va acumulando el odio hacia su madre. El mismo día del entierro y en el cementerio coincidirá con la que será su primera mujer: Lola
Lola es una de las mujeres más importantes de su vida: guapa, de media altura, enamorada y con buen corazón. El primer encuentro sexual con Lola se produce precisamente en el cementerio tras el entierro de Mario. Este encuentro es otra muestra de violencia en la vida de Pascual, aunque esta vez termina en boda ya que Lola se queda embarazada. Cuando se casan, Pascual tenía ya unos treinta años y su mujer veintidós. Lola es la persona con la que Pascual conoce la felicidad y con ella va a vivir la etapa más tranquila de su vida. Pero durará poco…
Tras la boda y en el viaje de novios, tienen un accidente con la yegua que no hubiese tenido mayor importancia si no fuera por las consecuencias que acarrea. Y es que aquí empiezan una sucesión de episodios violentos que terminarán de marcar su vida. El mismo día que regresa a su pueblo y se reencuentra con sus amistades, van a celebrar su vuelta a una taberna. Las risas, el alcohol y un exceso de celo en Pascual llevan a que esa noche se convierta en una tragedia. Un comentario de un mozo llamado Zacarías es suficiente para que se produzca una disputa a la que Pascual responde con una puñalada que deja malherido al mozo. Tras este episodio regresa a casa. Allí tampoco le espera nada bueno. Rosario ha sufrido un aborto como consecuencia de la caída de la yegua. Pascual responde a este dolor de una manera cruel y despiadada. Sin pensarlo dos veces entra en la cuadra y mata al pobre animal a navajazos, uno tras otro: más de veinte puñaladas, con toda su rabia…
Pascual estaba hundido, tardó más de un año en recuperarse. Se había vuelto un hombre huraño, hosco y aprensivo. Su hogar era un campo de batalla. Con la noticia de que Lola estaba embarazada de nuevo también creció el miedo, un miedo que le tenía destrozado. El tiempo pasaba lentamente, pero el embarazo llegó a buen término y nació el pequeño Pascual. Era un niño sano, hermoso…se criaba bien. Como si Pascual presintiera ya las desgracias, es nuevamente protagonista de otro episodio de muerte y violencia: En una de sus salidas al campo, paró para descansar. Iba con su perra, Chispa, fiel compañera de caza. Sólo necesitó la mirada fija del animal en la que él creyó ver una sentencia de culpabilidad para que esa sentencia se convirtiera en pena de muerte. Cogió la escopeta y disparó, más de una vez, hasta ver la sangre oscura del pobre animal regar la tierra. A esta muerte le sigue otra. Su hijo Pascualillo muere con tan sólo once meses.
Las mujeres, Lola, Rosario y la madre no dejan de recordar la muerte del niño y Pascual decide abandonar la casa y marcharse .irse lejos. No va a volver hasta pasados dos años en los que deambula por distintos lugares de España, pero va a encontrar en esa vuelta que las cosas han cambiado mucho en su casa. Lola está embarazada y Pascual, tras mucho insistir, acaba sabiendo que el padre de la criatura no es otro que El Estirao, el que fue chulo de su hermana. Va a buscarle, pero El Estirao ha huido. Se encontrarán más adelante y Pascual acabará con su vida hundiendo su pecho hasta ver como arrojaba sangre por la boca. Era su venganza por el honor ultrajado en la persona de su hermana Rosario y en el de su propia mujer. Tras este asesinato será condenado a tres años de prisión que cumplirá en Chinchilla.
Al salir de prisión decide volver a su casa. Allí sólo encuentra a su madre. Lola ha muerto y Rosario ha marchado del pueblo huyendo nuevamente de la pobreza. Nadie le esperaba, tan sólo los odios de otros tiempos.
A pesar de todo lo ocurrido parece que la vida le empieza a sonreír de nuevo, cuando Rosario regresa a visitarle y le anuncia que una buena mujer del pueblo que había estado enamorada de él siempre, quería casarse. Esperanza sería su segunda mujer y la espectadora del matricidio. La vida en su casa era un infierno con su madre cerca. La sangre para Pascual era el “abono de su vida”. Tras mucho imaginar y planear este asesinato, entró una noche en la habitación de su madre y, tras luchar con todas sus fuerzas, la mató a puñaladas. El odio era tan grande que no sintió remordimientos, muy al contrario, se sintió aliviado. Podía respirar…Había terminado con otro de sus monstruos…
No fue la última muerte de Pascual. Aún le quedaba terminar con la vida del Conde de Torremejía. Crimen por el cual sería condenado a muerte. Pascual fue condenado a morir en garrote vil. Tenía cincuenta y cinco años. Las últimas palabras que salieron de sus labios fueron: “Hágase la voluntad del Señor”.
Pascual es el Pascual Duarte de la novela de Camilo José Cela que tiene como título: “La familia de Pascual Duarte”, publicada por primera vez en octubre de 1942.Está considerada una de las novelas más importantes en español del siglo XX. Con esta novela Camilo José Cela crea un nuevo género literario llamado “Tremendismo” que consiste en exagerar los aspectos más crueles de la realidad. También, al igual que en el pasado hiciera Mary Shelley aceptando el reto, Camilo José Cela crea un nuevo monstruo, basándose en la realidad, en lo cotidiano, en lo que se ve a diario, que se contagia, por contacto, de todo este mal.
Con tremendismo o sin él, lo que queda claro es que Pascual Duarte es un asesino en serie. Asesina a tres o más personas en un lapso de uno a treinta días. Está motivado por una multitud de impulsos psicológicos. En medio de sus delitos, parece una persona normal y a menudo existe una compulsión sexual. Tiene sentimientos de inadaptabilidad e inutilidad motivados por humillaciones y abusos en la infancia, pobreza, violencia…Sus crímenes compensan todo esto y le otorgan una sensación de potencia y venganza durante y después de cometer los delitos. Muestra también crueldad hacia los animales y es incapaz de controlar sus impulsos.
Así como Cela crea a este personaje, la vida y la realidad tienen sus propios monstruos. El siguiente “Retablo” que les presento es solo una muestra de dónde un escritor como Cela, o cualquier otro, puede fundamentar la creación verosímil de su personaje, y traspasar a gusto las fronteras de lo real y de lo que no lo es tanto.
Y es que salimos de la vida de la Familia de Pascual Duarte, que no deja de ser ficción, para conocer a otros asesinos, que van configurando este Retablo:
Francisco García Escalero, al que se llegó a conocer como “El Matamendigos”,comparte muchos rasgos con Pascual Duarte.
Nace en Madrid en 1954 también en el seno de una familia muy pobre y en un barrio de chabolas cercano al cementerio de La Almudena. Su niñez fue trágica, dura y violenta. Era un niño reservado, solitario y con unas costumbres extrañas, una salud precaria y prácticamente analfabeto. Recibía palizas de su padre casi por cualquier motivo. Con tan sólo dieciséis años empieza a cometer sus primeros delitos y tras salir de prisión por primera vez, se vuelve alcohólico y drogadicto. Esto le lleva a convertirse en un hombre mucho más violento y agresivo. Con la aparición de alucinaciones auditivas llega también su primer asesinato. Viola, apuñala por la espalda, machaca los cráneos de sus víctimas y termina quemando e incluso cortando las huellas dactilares para no dejar cabos sueltos
Se gana el apodo de “El Matamendigos” porque termina con la vida de varios de ellos en un corto período de tiempo.
Llegó a confesar a la policía uno tras otro, catorce asesinatos, con todo lujo de detalles y haciendo hincapié en la satisfacción que le producía haberlos perpetrado. Muere el 19 de agosto de 2014 en el psiquiátrico penitenciario de Fontcalent (Alicante).

José Antonio Rodríguez Vega, al que llamaban “El Mataviejas”, nace en Santander en 1957.Desde bien joven comenzó a adquirir una mente perturbada y bizarra, ya que aparte de odiar a su madre, se sentía atraído hacia ella. Sin embargo siempre temía a su madre ya que esta se mostraba tremendamente agresiva con él. También la violencia aparece en su niñez, como en los casos anteriores, arrasándolo todo. Su padre era un hombre enfermizo que sólo daba problemas. José Antonio también odiaba a su padre y llegó a agredirle en varias ocasiones, motivo por el cual su madre le echó de casa, harta ya de su violento retoño.
A finales de los 70 comenzó su carrera criminal, abusaba y violaba a mujeres llevándole estos delitos a salir y entrar en prisión en varias ocasiones. Tras su última estancia, dio un paso hacia adelante y comenzó a introducirse en las casas de ancianas de las que abusaba antes de acabar con sus vidas. Su aspecto amable y de buena persona facilitaba su peculiar cacería. Tras un período de inactividad, comenzaba una carrera contrarreloj donde se vuelve más violento, sanguinario y cruel. Sabía que tras estos asesinatos iba a ser capturado. Llegó a matar a más de 10 mujeres.
El 15 de mayo de 1988 fue detenido y condenado a más de 400 años de prisión por 16 delitos de asesinato. En prisión fue apuñalado varias veces por la espalda. Su carrera había terminado. El 25 de Octubre de 2002 fue sepultado en una fosa común. Nadie lo reclamó.

Si José Antonio Rodríguez Vega pudiera mirarse en un espejo y éste le devolviera una imagen femenina, ésta sin duda sería la de Remedios Sánchez Sánchez, “La Reme”, o también conocida como “La Mataviejas”.
Nace en un pueblo cerca de la Coruña en el año 1957.Era la única niña de once hermanos. Era la niña mimada de la casa, demasiado. Pero vivía en un ambiente de pobreza que le llevó con tan sólo 16 años a dejar su casa para buscar un futuro mejor y más digno. Quería vivir muy bien y dejar atrás tanta miseria.
Viajó a Barcelona donde conoció al hombre de su vida y con el que tuvo dos hijos gemelos. Pero su vida no era lo que había soñado y decidió separarse del que era su marido porque este era adicto al juego y en su casa no tenían ya ni para comer. No quería vivir de la manera que le había llevado tan joven a salir de su casa. Eso no podía pasar. La sola idea le aterraba. Tras esta separación tuvo otra relación, aunque esta vez fue su novio quien la abandonó a ella precisamente porque ahora era Remedios quien se jugaba todo el dinero que caía en sus manos al bingo. Lo perdía todo. En la más absoluta de las ruinas, Remedios comenzó a pensar en conseguir el dinero de cualquier manera. Así empezaron a fraguarse los tres asesinatos que cometería más adelante.
Buscó un empleo, pero lo que ganaba como cocinera no le saciaba y pensó que no tenía más que dos alternativas, o ejercía la prostitución o se dedicaba a robar. Optó por la segunda. Lo que al principio eran pequeños hurtos terminó convirtiéndose en un plan perfectamente maquinado. Su objetivo era robar a personas débiles, ancianas. Se ganaba su confianza y robaba joyas, dinero o todo aquello digno se ser sustraído.
Remedios era una mujer tosca y poco sociable, celosa de su intimidad y desconfiada con todo. Esto no le impedía elegir bien a sus víctimas, que eran ancianas con las se mostraba amable e incluso desvalida. Estas mujeres vivían solas y estaban desprotegidas. Una vez que conseguía entrar en sus casas, se transformaba en un monstruo cruel y despiadado que, tras desvalijar sus casas, golpeaba a las ancianas en la cabeza con todas sus fuerzas hasta que caían al suelo y, una vez allí, las estrangulaba hasta la muerte. Conseguía así que no quedaran testigos y a la vez una gratificación de tipo emocional. Encontraba placer en esas muertes. Utilizaba sus propias manos. Estaba sembrando el terror.
Entre un asesinato y otro no pasaban más que unos días. Esto hizo que dejara un reguero de cadáveres y sangre allá por donde pasaba. Satisfacía su adicción al juego, su ansiedad por salir de una vida de miserias y el placer emocional. “La Reme” es una auténtica asesina en serie.
Los investigadores lo tuvieron claro cuando registraron su casa. Encontraron todo tipo de evidencias de los crímenes cometidos.
Tras la celebración del juicio, fue condenada a 144 años, 5 meses y 9 días de cárcel . Aún vive, en prisión…

Podría seguir, dibujando y contando más historias de este particular “retablo” de la monstruosidad, pero eso será material de otras entradas. Solo me inquietan una serie de cuestiones, sobre todo aquellas que tienen que ver con la mente del escritor: ¿Se informaría Cela de algunos casos de la época? ¿Puede salir un asesino como Pascual, con tantos reflejos reales, exclusivamente de la ficción y mente de un escritor? ¿Conocía Cela que su personaje se iba a convertir en un “universal” de la literatura española y que iba a tener tantas réplicas en la sociedad?
Muchas preguntas que solo los expertos pueden responder…
Yo sigo buscando, en otros ríos y en otras orillas, historias que llenen mi barco de vidas, para hacerlas navegar en la eternidad y que nunca caigan en el olvido.

Nos encontramos pronto aquí…al otro lado de la orilla.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s